Querétaro con Egipto | Querétaro

Querétaro con Egipto

Niels Rosas Valdez

La relación entre ambos estados dista desde 1958 y se ha fortalecido a través de acuerdos bilaterales de comercio

 En los días pasados, el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, se reunió con Khaled Shamaa, el embajador de la República Árabe de Egipto en México. El contacto entre ambas figuras resulta trascendental para fortalecer los lazos en innumerables cuestiones. ¿Cuál es el impacto de esta reunión y en qué podría detonar para la entidad?

Los lazos entre los países son sumamente importantes por una variedad de cuestiones. En el nivel macro, las interacciones más frecuentes se concentran en el reconocimiento del Estado nación y su soberanía; el establecimiento y ejecución de actividades comerciales y financieras, en las que se encuentra la posibilidad de inyectar inversión extranjera directa y de portafolio; así como, hoy más que nunca, la colaboración y cooperación internacional de diversa índole.

Ejemplos de lo último puede ser para el desarrollo, para cuestiones de tecnología, o en materia de seguridad, o —como se ha apreciado en momentos recientes a raíz de la pandemia de Covid-19— en cuestiones de salud, entre otros.

Siendo México y Egipto países considerados en la categoría de potencias medias, sus intereses y objetivos son similares. Desde luego que algunos serán diferentes debido a la naturaleza de su ubicación geográfica, a la relación con sus vecinos o a intereses variables, generales y específicos; pero es muy probable que los más básicos lo sean. La relación entre ambos estados dista desde 1958 y en estos 64 años se ha fortalecido a través de acuerdos bilaterales de comercio, intercambio cultural, y de cooperación científica, tecnológica y educativa. El comercio entre los dos países, aunque relativamente bajo en comparación con el conducido hacia sus respectivos socios comerciales principales, resulta indispensable.

El país árabe ha destacado como uno sólido a pesar de estar ubicado en una región altamente mermada por la inestabilidad en cuestiones de seguridad. Su crecimiento económico (salvo por una caída severa en 2017) ha sido ascendente en los últimos 18 años, dotando de mejores condiciones para el país, y sus relaciones con otros países en y más allá de su zona geográfica han sido sanas en los tiempos actuales.

Aquí es donde cobra mayor importancia la relación entre el gobernador queretano y el embajador egipcio. Esta interacción es una muestra interesante de paradiplomacia que coloca a la entidad mexicana en una posición privilegiada.

El contacto de gobiernos locales con gobiernos nacionales de otros países es un fenómeno de tiempo atrás, pero que gracias a la globalización moderna de la segunda mitad del siglo XX, se ha podido extender en cada vez más partes del mundo, generando diversos beneficios.

Para Querétaro, la interacción con Egipto puede traer beneficios en cuestiones comerciales y económicas al incentivar la inversión extranjera directa, lo que favorecería aún más el crecimiento que la entidad ha experimentado en los últimos años. Pero paralelamente, es notable resaltar la posibilidad de construir una interacción más estrecha con beneficios culturales y educativos, además de fomentar el intercambio académico de estudiantes y profesores, lo que tendría varios resultados, como puede ser acercar más a nuestras nuevas generaciones y a los formadores de ellas, y así incrementar la cooperación bilateral en el futuro. No sólo ayudaría a la población queretana, sino a todo México.

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