Pasajeros grandes, asientos pequeños | Querétaro

Pasajeros grandes, asientos pequeños

Natividad Sánchez

Hace algunos ayeres viajar en avión era totalmente distinto, sólo existía una clase de aeronaves y para todos era una experiencia de lujo y glamour

Pareciera que esa frase la dicen la mayoría de las aerolíneas, por qué no, “para pasajeros grandes asientos pequeños”, podría hasta imaginar el gesto de los dueños en tono burlesco.  Creo que la mayoría ha notado que los asientos se encogen más y más, además de que la distancia entre filas es más apretada que un acordeón, que para quienes son altos representa un buen dolor de piernas al menos por una hora o lo que dure el trayecto, y sí, tampoco son tan cómodos y acojinados como en los buenos tiempos. 

Hace algunos ayeres viajar en avión era totalmente distinto, sólo existía una clase de aeronaves y para todos era una experiencia de lujo y glamour, ese periodo soñado entre los  años 50 y 60 conocido como “la era dorada de la aviación comercial”,  una época en la que se veía con gran admiración en los pasillos de los aeropuertos al piloto y su tripulación. Incluso poco antes de esos años, la compañía Boeing anunció mejoras a finales de los 30’s, mencionando sus asientos con acolchado grueso, cinturones de seguridad de cuero y fundas de terciopelo. Así eran los Boeing 314 Stratoliner, el Fly Boatiné 314 Clipper, el Boeing 377 Stratocrusier y el Douglas DC-3 a DC-6, algunos contaban con salas de estar, y otros tenían asientos que se convertían en cama para los vuelos nocturnos, qué bonito se escucha, ¿verdad?, son aviones de los que en definitiva, ya sólo  nos queda el suspiro. Afortunada y desafortunadamente todo ha cambiado, pues desde luego para todo hay pros y contras. Así como eran de cómodos, espaciosos y elegantes, eran de caros y, debido a su desarrollo, mucho más lentos que en la actualidad.

Pero dejemos de soñar en la elegancia, los aviones actuales cuentan con muchos más lugares, en el pasado quedaron los asientos que medían 46.9 centímetros, ahora nos enfrentamos a espacios de 40 centímetros, pues muchas aerolíneas han reducido el tamaño de sus butacas, todo sea por llevar más paseantes, ganar más dinero y de cierta forma, reducir los costos para los usuarios de compañías de bajo costo. Además de que según la Organización de la Salud también nosotros hemos aumentado en volumen, pues la obesidad se duplicó desde los años 80, y a eso le sumamos que hace algunas décadas las aerolíneas solían volar a un 70% de su capacidad, cifra que ahora está en proporciones históricas, cerca del 90%.

Hace un tiempo Airbus impulsó una campaña publicitaria llamada “It’s not you, it’s the seat” (no eres tú, es el asiento), su finalidad fue establecer un nuevo estándar de comodidad en los vuelos de larga distancia, ofreciendo asientos de 18 pulgadas (45.72 centímetros), luego de asociarse con especialistas del Centro del Sueño de Harley Street Londres, quienes revelaron la calidad de sueño de sus pasajeros. Pero no se emocionen,  pues mientras algunos buscan la comodidad y calidad de sueño de los usuarios, otros piensan en llevar más personas con el concepto Skyrider, un asiento tipo bicicleta “el asiento de pie”, algo que se califica como infame en el mundo de la aviación, pues tan sólo tiene una distancia entre persona y persona de 58 centímetros.

Es todo un tema queridos lectores, qué gran fortuna para los que vivieron la época de oro. Por último, no se vayan a reír, pero enderecen su asiento antes de aterrizar. 

*Periodista y conductora
Premio Nacional de Locución otorgado por la ANLM
Twitter @NatividadSanche
Facebook.com/NatividadSánchezB

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