Libertad… ¡Ah! Concepto tan iluso (2) | Querétaro

Libertad… ¡Ah! Concepto tan iluso (2)

Filiberto López Díaz

Jurídicamente la libertad de las sociedades en algunos países se basa en el orden Constitucional, sin embargo, en ellas encontramos dos vertientes; por un lado, la ignorancia o la incomprensión; por otro la falta de firmeza o de integridad en lo que, desde el punto de vista social se entiende como libertad. Si la sociedad libre está amenazada, es porque la mayoría de nuestros semejantes no conocen o no comprenden sus características y exigencias; y porque aun conociéndolas, no tienen la entereza o la moralidad necesarias para proceder como deben, en vez de proceder conforme a sus satisfactores inmediatos. Erich Fromm, en su libro “El miedo a la libertad”, indica que ese miedo se centra en los mecanismos de la psicología humana que conducen a comportamientos en la conciencia colectiva de las sociedades, por los que se produce una renuncia consciente a la personalidad individual en favor de la obediencia ciega de las masas hacia un líder superior. Fromm afirma al inicio: “LA HISTORIA moderna, europea y americana, se halla centrada en torno al esfuerzo que tiende a romper las cadenas económicas, políticas y espirituales que aprisionan a los hombres. Las luchas por la libertad fueron sostenidas por los oprimidos, por aquellos que buscaban nuevas libertades en oposición con los que tenían privilegios que defender”; sobre el particular, habrá que sumar una extensa bibliografía por todos conocida dentro de las cuales citaremos como ejemplos: “¿Qué es la libertad” de Oscar Brenifier; “Sobre la libertad” de John Stuart Mill y “El manifiesto del partido comunista” de Karl Marx y Friedrich Engels, sin olvidar “El liberalismo social” de don Federico Reyes Heroles.

En el ámbito individual, hay tantos conceptos como seres humanos. “Hace muchos años que vivo, como hombre exiliado de su personalidad profunda y, sin embargo, condenado a profundizarla siempre. A lo largo de esos años, he intentado alcanzarla por medio de un esfuerzo incesante, siempre pensando con terror que la perdía, que se esfumaba en un condicionamiento de masa” escribió Karol Wojtyla y es aquí en donde las concepciones de libertad, se distinguen de lo individual y social. Mi malogrado amigo Facundo Cabral escribió: "Cuando me fui de mi casa, niño aún, mi madre me acompañó a la estación y cuando subí al tren me dijo: ‘Este es el segundo y último regalo que puedo hacerte: el primero fue darte la vida, el segundo, libertad para vivirla”. (Continuará) 

Especialista en Derecho del Trabajo, Certificado por el Notariado de la Unión Europea

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