AMLO y Slim: todo queda entre amigos

Mario Maldonado

La relación de Andrés Manuel López Obrador con Carlos Slim Helú ha mejorado en medio de los escándalos. Los dos amigos que trabajaron juntos en la restauración del Centro Histórico en el 2001 se han reencontrado en la tragedia. El desplome del tramo elevado de la Línea 12 del Metro que construyó Grupo Carso, y que ocasionó la muerte de 26 personas, ablandó al hombre más rico de México y lo puso del lado del gobierno de la 4T, al que criticó duramente por la cancelación del Aeropuerto de Texcoco.

AMLO y Slim transitaron el primer año y medio del sexenio con una relación fría, que por meses fue totalmente gélida, precedida por las duras críticas del ingeniero a la cancelación de la obra de infraestructura más importante para el país en décadas. El tabasqueño le reviró públicamente que era un integrante de la “mafia del poder” y atacó varias veces a su emporio de telecomunicaciones por no llevar sus servicios a las zonas más marginadas del país. Todavía en abril pasado lo culpó de boicotear el Padrón de Usuarios de Telefonía Móvil. “Estas telefónicas tienen mucho poder, además de que actúan con mucha hipocresía… como tienen mucho dinero para comprar o alquilar medios de información, traen una campaña en contra nuestra”, dijo en referencia a América Móvil.

Pero esto cambió radicalmente el 3 de mayo, cuando colapsó una viga en la Línea 12 del Metro de Ciudad de México, provocando la muerte de 26 personas. Todo apuntaba, además de la negligencia de las últimas dos administraciones capitalinas y la actual, de Claudia Sheinbaum, al responsable de la construcción de ese tramo: el Grupo Carso, de Carlos Slim.

Hoy se dará a conocer el dictamen final de la tragedia, previo al acuerdo con Carlos Slim y su empresa de reconstruir el tramo que se desplomó. En la investigación preliminar, la firma noruega DNV determinó que el colapso de un tramo se debió a una falla estructural asociada al menos a seis deficiencias en su construcción.

“Carlos Slim ha actuado de manera responsable, institucional y está siempre en condiciones de llegar a acuerdos en todo, no juega a las vencidas como otros, que quieren someter al gobierno”, dijo López Obrador en junio pasado. Slim también se ha reunido con la jefa de Gobierno de la CDMX, por lo que previsiblemente el dictamen que se haga público hoy no tendrá repercusiones legales contra los directivos de Grupo Carso.

Por si fuera poco, ayer el Presidente reveló que el fin de semana, en uno de los sobrevuelos para supervisar las obras del Tren Maya, estuvo acompañado de Carlos Slim. Su empresa, Grupo Carso, participa en esta obra de infraestructura que, irónicamente, también tiene que ver con un tren.

La semana pasada publicamos en este espacio que los tentáculos del ingeniero Slim llegan hasta el Congreso de la Unión, a través de un grupo de diputados morenistas vinculados a Grupo Carso. En la que podría denominarse la “Telmexbancada” se encuentran la fundadora y directora de Financiera Sustentable, Patricia Armendáriz –quien busca convertirse en la nueva presidenta de la Comisión de Presupuesto o de Hacienda de la Cámara Baja–, el empresario tapatío Antonio Pérez Garibay y el hijo del actual secretario de Turismo, Miguel Torruco Garza.

Armendáriz es conocida por su participación en el programa de emprendedores de negocios Shark Tank, en el que compartió créditos con Arturo Elías Ayub, yerno de Carlos Slim Helú, y con otro empresario cercano a esa familia, el director de Value Grupo Financiero, Carlos Bremer, convertido en un operador político de AMLO. Antonio Pérez Garibay es padre del piloto de Fórmula Uno, Sergio Pérez, y Miguel Torruco Garza, cuñado de Carlos Slim Domit, el heredero de Grupo Carso.

A esto se suma la reciente resolución del Instituto Federal de Telecomunicaciones, que otorgó a Telmex la libertad tarifaria en algunas zonas clave del país, lo que catapultó las acciones de América Móvil a registrar un récord en agosto de 19%, su mayor ganancia para un mes desde 2005, según información de elceo.com.

Un giro de por lo menos 180 grados ha dado la relación entre AMLO y Slim, sin poder separar al poder político del económico, porque al final, como dice el clásico: todo queda entre amigos.

Posdata

Otros dos asuntos que quedan tambaleantes con la salida de Julio Scherer del gabinete son las renegociaciones de los contratos con los operadores de los penales, entre los que se encuentran involucrados los empresarios Carlos Slim y su Grupo Ideal, con el Cefereso Femenil de Jojutla, Morelos; Olegario Vázquez Aldir, de Prodemex, con el Cefereso 14 de Gómez Palacio, Durango, y el 17 de Tomatlán, Michoacán; ICA, cuyo principal accionista es David Martínez, con el Cefereso 11 de Hermosillo, Sonora, y el 12 de Ocampo, Guanajuato; Adrián García Pons, de la empresa Arendal, encargada del Cefereso 15 en Comaltitlán, Chiapas; Hipólito Gerard, de GIA, responsable del Cefereso Femenil 13 en Miahuatlán, Oaxaca, y el fondo de inversiones BlackRock, de Larry Fink, que adquirió los derechos para operar los servicios del Cefereso 18 de Ramos Arizpe, Coahuila.

También se queda en vilo la posible renegociación, en términos más o menos amistosos, con operadores de hospitales subrogados que podría emprender el gobierno de la 4T.  

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