AMLO pide deseos en lugar de resolver problemas | Querétaro

AMLO pide deseos en lugar de resolver problemas

Héctor Parra Rodríguez

En la homilía del presidente Andrés López Obrador, prefiere pedir a los santos reyes, en lugar de ponerse a trabajar para conseguir sus deseos sacerdotales. En conferencia dio a conocer que “pedirá tres deseos” este 6 de enero a los reyes: “que los mexicanos tengan salud, que se sigan manifestando los valores culturales, morales, espirituales, y que se practique el amor al prójimo, que seamos fraternos”.  

Cual párroco de iglesia pueblerina del Siglo XIX, se niega a trabajar, en tanto el Presidente vive de limosnas y exacciones al pueblo, duerme en cama de virrey y sacia su hambre en opíparos agasajos cotidianamente, mientras su fábrica de pobres aumenta la producción. Pide a los mexicanos que sean “fraternos”, cuando él se dedica a combatir a todo aquel que no piensa igual que su “majestad”. No existe congruencia alguna entre sus deseos y la práctica diaria de sus perversas acciones personales. 

Contrastemos otra parte de su discurso, que no fue petición a los santos reyes. Dijo el presidente: “No es de que se elige y hay que esperar a que se termine, aunque se perturbe, aunque se vuelva loco, porque el poder atonta a los inteligentes y a los tontos los vuelve locos, el poder es una tentación, cómo se resiste con ideales y principios”. Así el circunloquio de AMLO, ideas referidas a su consulta de “revocación de mandato”. Haciendo eco de su misma retórica, el presidente ha demostrado que se ha contaminado de sus mismas palabras, ha quedado “atontado y se ha vuelto loco de tanto poder”. Palabra del “señor”. 

Mientras el Presidente habla de fraternidad, de valores, de amor al prójimo, el gobierno de Claudia Sheinbaum armó una cacería en contra de exfuncionarios del gobierno de Miguel Mancera quien, desde el Senado de la República, espera no se trate de persecución política, sobre todo que se respete el debido proceso; también comentó que aún no hay persecución en su contra. 

Mas nada en contra de exfuncionarios del gobierno de Marcelo Ebrard, mucho menos de Mario Delgado, responsables de la pésima obra de la “Línea Dorada del Metro”; causante de la muerte de 26 personas y un centenar de heridos. Obra multimillonaria de la cual desviaron mil millones de pesos. Para ocultar culpas y culpables, el responsable de la obra, sin responsabilidad alguna, apoyará con 800 millones de pesos para reparar los daños.

Mancera los perdonó. AMLO, quien gobierna tras Claudia Sheimbaum, no perdona los reductos del perredismo. Así es como ponen en práctica los morenistas los “buenos deseos”.    

Analista legislativo. @HectorParraRgz

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