Nunca más sin nosotras

Maricruz Ocampo Guerrero

Me resulta chocante, pero no me sorprende leer cómo muchos hombres de la política siguen refiriéndose a las acciones que garantizan la participación de las mujeres en cargos públicos como imposiciones del INE en la vida partidista. Dirigentes e integrantes de todos los partidos siguen insistiendo en defender las candidaturas como "espacios naturales" de los hombres, olvidando que la reforma constitucional del 6 de junio del 2019 (y que todos los partidos votaron a favor) considera la paridad en todo.

Ya es tiempo de que los amantes del poder comprendan que las acciones que se han implementado para cerrar brechas de desigualdad entre grupos que han sido tradicionalmente privilegiados y aquellos que han sido vulnerados en el ejercicio de sus derechos no son actos de discriminación (como erróneamente argumentan algunos) sino de justicia. Estas acciones contribuyen a eliminar la discriminación que ha enraizado en nuestra cultura la idea de que las mujeres no tenemos derecho o no servimos para ocupar cargos públicos.

Por siglos las mujeres fuimos excluidas de participar en la vida pública y ha sido en mucho gracias a las acciones que hoy protegen nuestros derechos que contamos con espacios paritarios en legislaturas y algunos organismos autónomos. Actualmente las mujeres que gobiernan entidades federativas en nuestro país pueden contarse con lo dedos de media mano. En la historia de México sólo diez mujeres han sido gobernadoras o jefas de gobierno. Por eso esperamos que el INE, en un acto de congruencia constitucional, determine la manera de garantizar la participación paritaria con el fin de cerrar la enorme brecha que existe entre mujeres y hombres al frente de los ejecutivos estatales.

Espero que las elecciones del 2021 no nos dejen nuevas y bochornosas historias de chapucerías patéticas como las que nos han regalado los políticos que se niegan a dejar el poder. Ejemplos sobran, ahí tenemos el caso de "Las Juanitas" o el de los hombres en Oaxaca que pretendían usurpar lugares asignados a mujeres haciéndose pasar por Muxes o el de los partidos de Querétaro que tuvieron que bajar candidatos en 2015, con la contienda ya iniciada, por rehusarse a respetar la paridad.

El 2021 vaticina cambios importantes, incluyendo gabinetes paritarios y más mujeres gobernadoras. Para garantizar una paridad real a todos y todas nos toca vigilar que haya simulaciones que permitan que un hombre "excluido" pretenda gobernar a través de una mujer a la que domina, ya sea su esposa, hija o amante.

Que quede claro, las mujeres no pretendemos sacar del poder a los hombres como una forma de vengarnos por los miles de años de historia en los que se nos prohibió participar en la vida política. Lo que exigimos es que se respete nuestro derecho a contender por cargos públicos de manera paritaria para que se escuchen nuestras voces y se atiendan nuestras necesidades.

Señores, no queremos "sus" lugares. Queremos los nuestros.

 

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