Metáforas | Querétaro

Cuando la vida lo decide, nos regala la oportunidad de verle vestida de metáforas, y es entonces que aprendemos a descifrarla a través de los colores que cada una de ellas lleva en su presentación, como si fueran obsequios en pequeños frascos de antídoto para la mordedura de la azarosa realidad. Seguramente algunos logran percibirlas antes de reunir un cúmulo de años y otros lo aprendemos hasta entonces. La vida transcurre como y con el tiempo, ambos han iniciado un recorrido juntos que medimos por los giros del planeta que habitamos y su recorrido alrededor de la estrella que nos cobija, midiendo días y años repletos de vivencias y acontecimientos para cada uno de nosotros.

La vida es como el agua de un río, fluye y recorre su cauce siempre en movimiento, a veces suave, otras con cierta turbulencia, pero nunca se detiene y cada diciembre su metáfora es blanca, del color esperanza, como una hermosa cascada que cae al término de un ciclo para iniciar otro con renovada expectativa, dándonos oportunidad de hacer durante el largo y breve velo, la reflexión obligada de lo realizado para nunca dejar de agradecer la posibilidad de continuar en el lecho del río, como lo hacemos en este empapado Querétaro nuevo que deseamos conservar.

@GerardoProa

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