La batalla por nuestros derechos

Maricruz Ocampo Guerrero

Quienes se oponen al avance de los derechos humanos de las mujeres siempre tienen las mismas características: desinformación, fundamentalismo religioso, privilegios y misoginia. Estas características se reflejan con frecuencia en las acciones y expresiones de servidores públicos como el diputado Carlos Leal, de Nuevo León.

Y se preguntarán ¿cuál es la razón de traer a colación a un diputado de un lugar tan lejano a Querétaro teniendo ejemplos emblemáticos en nuestro estado? Pues porque el diputado Leal es un ejemplo de libro de texto de cómo las características que mencioné al principio impactan en la política pública, violan los derechos humanos y el Estado laico.

El diputado Leal promovió en febrero de este año eliminar el delito de feminicidio del Código Penal de Nuevo León con el argumento de que ese tipo penal discrimina a los hombres. Pero no sólo propuso eliminar el delito de feminicidio también planteó “derogar todo lo que tiene que ver con las leyes de género”.

A este diputado, que considera al feminicidio como un “privilegio” de las mujeres, (como si morir por el simple hecho de ser mujer fuera un gusto), también se le ocurrió presentar una iniciativa de ley para modificar el Código Penal de Nuevo León y sancionar con entre 30 y 60 años de prisión a toda mujer que aborte. Con entusiasmo aplaudió el recorte presupuestal al Inmujeres y a los programas para erradicar la violencia de género y garantizar la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres argumentando que ese instituto debe desaparecer para fortalecer a instituciones que trabajen únicamente por la familia “nuclear”, dejando fuera a los diferentes tipos de familia que no concuerdan con sus prejuicios y dogmas.

Carlos Leal fue expulsado de Morena y de la bancada morenista en marzo del año pasado por sus expresiones homofóbicas, machistas y misóginas que promueven un discurso de odio y discriminación, “lo cual es contrario a los ideales de ese partido”.

Desafortunadamente el diputado Leal no es una figura única en el panorama político mexicano. Otros diputados y diputadas de Morena, PES, PAN y PRI comparten su visión e, igual que él, han propuesto iniciativas de ley inconstitucionales y violatorias de derechos humanos de acuerdo a organismos nacionales e internacionales. Tal es el caso de la Senadora Lili Téllez, que, igual que Carlos llegó por Morena. Ella hoy se sienta con el PAN, él con el PES.

Las elecciones están por comenzar y 2018 debe servirnos de lección. Los partidos políticos, establecerán alianzas y postularán a quien sea con tal de ganar. Las mujeres debemos estar más atentas que nunca para denunciar las trayectorias que se oponen al ejercicio pleno de nuestros derechos y asegurarnos de compartir esa información a fin de evitar que personas como Carlos Leal ocupen puestos donde puedan violar nuestros derechos.

Las mexicanas feministas debemos estar preparadas para esta lucha. En 2021 la batalla por los derechos de las mujeres será en las urnas.

 

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