31/07/2020
09:19
-A +A

“El saber y la razón hablan; la ignorancia y el error gritan”

Arturo Graf.

Ese pinche PIB, tan lleno de misterio, tan desbordado en promesas y reproches, tan sibilino, tan incomprendido.

Ese pinche PIB, tan neoliberal, tan fifí, tan anacrónico en la época donde habrá de medirse la espiritualidad, vía oráculos bendecidos por la madre tierra, y donde lo material se transmuta en estigma.

Ese pinche PIB, tan innecesario para un gobierno hippie, para un gabinete de chiquillos que juegan a ser floreros sin flores que adornan fantasías.

Ese pinche PIB nos va a terminar por llevar al carajo y cuando enterremos al pinche PIB el problema no terminará, seguiremos ahí, todavía más enterrados que el PIB.

No será culpa del PIB que no es más que un espejo, imperfecto, sí, pero, a fin de cuentas, el más prístino, el más sintetizado reflejo de la realidad de los bolsillos y de la calidad de vida de los ciudadanos.

Entendamos algo bien simple, sin fórmulas, sin recuperaciones tipo “v”, “u” o “w”, entendamos algo facilito: entre más caiga el PIB más jodidos terminamos.

Sí, habrá algunos ganadores, serán muy poquitos y casi ninguno del “pueblo bueno y sabio”, prácticamente todos perderemos.

Menos PIB es igual a más desempleo, a más pobreza, a más precarización y a menos oportunidades.

Hoy, existen casi 70 millones de mexicanos que no ganan lo suficiente para comer…

Entre más caiga el PIB más mexicanos se suman al hambre.

De Colofón

Agradezco las muestras de apoyo y cariño por el asalto que sufrimos el miércoles, y que fue la razón de mi atraso para que esta columna se publicase hoy y no ayer como era debido.

En especial, gracias a los policías de la Ciudad de México y al personal de la Fiscalía que me auxiliaron. Hay muy buenos elementos, estoy seguro de que son la mayoría.

Pudo ser peor: un secuestro, una extorsión, una tortura o un homicidio… Siempre puede ser peor, mucho peor.

Mi asalto no fue por ejercer el periodismo, nos tocó y ya.

Fue, más bien, por vivir en un país donde tienes que agradecer seguir vivo e ileso después de un atraco.

Todos estamos expuestos y a todos nos toca recomponer, poco a poco, este infierno.

De nuevo, gracias amigos.

Tengo el privilegio de ejercer el oficio más bello del mundo. Nací en 1983 en la Ciudad de México, desde que recuerdo he sido un apasionado de perseguir y contar historias, hoy tengo el gran honor de poder acompañar por las mañanas a nuestro auditorio en la Primera Emisión de Noticias MVS.

Comentarios