El nuevo plan para las mujeres del mundo

Maricruz Ocampo Guerrero

Joe Biden toma hoy protesta como el presidente 46 de la Unión Americana. A su lado, Kamala Harris se convierte en la primera mujer en ocupar la vice-presidencia de ese país, un avance importante en la lucha política de las mujeres del orbe.

La administración Biden-Harris llega en un momento de crisis aguda en ese país y tras un embate intenso del gobierno de Donald Trump en contra de los derechos humanos. En el caso de las mujeres de EU y del mundo no podían llegar en mejor momento.

El presidente saliente abiertamente se esmeró en combatir y eliminar los derechos de las mujeres del mundo. El primer día de su administración reinstaló y expandió la llamada “Política Ciudad de México”, que prohibe a las organizaciones sociales que promueven derechos sexuales y reproductivos recibir dinero del fondo de asistencia global para la salud de EU si proporcionan información, refieren o atienden abortos legales o si promueven la legalización del aborto, aun con fondos propios.

Trump suspendió los recursos destinados al combate a la violencia contra las mujeres del Fondo de Población de las Naciones Unidas; su gobierno es co-firmante de la Declaración del Consenso de Ginebra que busca impedir la legalización del aborto y del matrimonio entre personas del mismo sexo. Trump abandonó la Organización Mundial de la Salud y el Comité de Derechos Humanos de la ONU que promueven los derechos sexuales y reproductivos y el acceso gratuito, legal y seguro a métodos anticonceptivos para las mujeres. En su país eliminó el presupuesto para el combate a la violencia de género e instauró en la Corte Suprema a tres ministros que se oponen al derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos.

El presidente Biden tiene una larga trayectoria de lucha por los derechos de las mujeres. Siendo senador propuso la “Acción Internacional para combatir la Violencia contra las Mujeres”, tema central de su trabajo como vice-presidente. Es coautor del Plan Nacional de Mujeres, Paz y Seguridad de EU; de la Estrategia Global de EU para Prevenir y Responder a la Violencia de Género y para el Empoderamiento de Niñas y Adolescentes.

La administración Biden-Harris ha propuesto una ambiciosa plataforma para atender la desigualdad y violencia que viven las mujeres y niñas en EU y el mundo integrada por cinco áreas prioritarias: cuidado de la salud; seguridad económica; trabajo y familia; combate a la violencia de género y empoderamiento de las mujeres del mundo, especialmente de las niñas y adolescentes. Además, la administración Biden-Harris buscará que ese país ratifique la Convención para la Eliminación de Toda Forma de Discriminación contra la Mujer, CEDAW y regresar a la OMS.

Es probable que la agenda Biden-Harris no logre revertir todo el daño causado por Trump, pero seguramente logrará recuperar algo de lo mucho que se perdió. Esa es la esperanza del movimiento feminista.

Sólo el tiempo nos dará la respuesta.

 

 

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