“Echao pa’ lante” (Parte final)

Filiberto López Díaz

Si bien en su gran mayoría la política no tiene lógica, los hechos vaya que sí la tienen. Hemos citado que Mauricio Kuri desde su discurso de toma de protesta al cargo que ahora desempeña, lo veíamos muy “Echao pa´ lante”, a 20 días de conducirse como gobernador, también ha “Echao pa´ lante” a Querétaro, con el soporte de su gabinete. Por ejemplo, de inmediato prestó la ayuda a los damnificados por las lluvias; en el sur de estado, atraparon a quien, o no querían ver, no podían o no querían percatarse de los hechos delictivos; Mauricio y su equipo lo hicieron de inmediato; empero a mi juicio y con acciones ha puesto de nueva cuenta la educación como una de la prioridades de su gobierno y por supuesto, con ello, se habrán de detonar buenos y grandes resultados en otros rubros, por citar algunos:

La disminución de la delincuencia (alguien escribió: “Educar al niño de hoy y no tendréis que castigar al delincuente del mañana”), la pobreza extrema, la desigualdad de oportunidades, entre otras.

El tema de la educación toma de nueva cuenta preponderancia, pues en esta época de pandemia, a nivel global ya se habla de “una generación de jóvenes, perdida” y no sólo por la salud, sino por el acelerado proceso de la informática, de los robots y nuevas tecnologías que se desarrollan a la velocidad de la luz. Observe usted a su alrededor; en los transportes, en la avenidas, restaurants y hogares, la mayoría de las personas, niños, jóvenes y adultos, están literalmente, pegados a sus “móviles”, lo que ha ocasionado el establecimiento en los países avanzados como los nórdicos, de clínicas que tratan lo anterior como una nueva adicción, similar al alcohol, las drogas y el juego. Comulgo con la modernidad de la informática, cuando se utiliza como herramienta de estudio, cultura, educación y medio de comunicación seria y profesional, empero puede llegar, como de hecho lo hace, en convertirse en una arma perjudicial, no sólo como medio de extorsión, sino para, lo que a mi juicio es peor, embotar el cerebro con factores que degradan la inteligencia y, al escribir sobre educación, me refiero a todos los niveles, pues los nuevo métodos de producción y trabajo, demandan gente preparada en informática y ésta no se encuentra con facilidad, problema puesto en relevancia desde hace 3 años por Andrés Oppenheimer en su libro “Sálvese quien pueda; el futuro del trabajo en la era de la automatización”. (Fin)  

Especialista en Derecho del Trabajo, Certificado por el Notariado de la Unión Europea. 
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