De libertades y leyes | Querétaro

De libertades y leyes

Fernando Paniagua

El derecho de muchos se veíatrastocado por el de pocos

Tu derecho a la protesta termina donde inicia mi derecho al libre tránsito. ¿Qué vimos el pasado viernes al mediodía en la Avenida 5 de Febrero?

Primero: Vimos una protesta legítima de personas, unos decían que de ciudadanos de Santiago Mexquititlán, Amealco, pero luego supimos que entre los inconformes había gente que vive en otras entidades del país.

También vimos una ciudad colapsada cuando el grupo de ‘inconformes’ en el ejercicio de su derecho a la protesta, decidió bloquear en ambos sentidos la totalidad de una de las avenidas más importantes de la capital y en plena hora pico.

Vimos, igualmente, a la autoridad ejerciendo su prerrogativa del uso de la fuerza pública para garantizar el derecho al libre tránsito de las personas.

Y, además, vimos partidizarse el tema, porque, político lo es por naturaleza pues toda acción vinculada al hombre es, en sí misma, una acción política, aunque ello no implique una opción partidista o sectorial, ya no digamos sectaria.
Entonces, veamos.

En el primer caso, el de la protesta, me llama la atención que detrás de ese grupo de ‘inconformes’ ‘amealcenses’ ‘indígenas’, aunque no dudo que entre ellos haya ciudadanos que reúnan esas características, aparezcan entre sus ‘dirigentes’ nombres como el de Sergio Gerónimo Sánchez Sáenz, o el de Anselmo Robles, que han vivido los últimos 35 años de la protesta y de ‘encabezar grupos sociales’.

El profesor Sánchez Sáenz que ya pasó 6 años en prisión por los ataques al convoy presidencial en Querétaro en 1998; de carácter afable en su trato, pero rudo y experimentado confrontador de autoridades, sea la que sea, y que vive en la capital de Querétaro, ahora resulta que es ‘asesor’ de grupos indígenas, buenos hasta a ‘indígenas triquis’ encabeza. El que quiera verlo, que lo vea.

En el segundo caso, en el de la ciudad colapsada, vimos cómo el derecho de muchos se veía trastocado por el derecho de pocos y ahí es donde comienzan los problemas.

“Tu derecho a la protesta termina donde inicia mi derecho al libre tránsito”. Ese fue el grito que le dio un automovilista a uno de los manifestantes el viernes sobre la Avenida 5 de Febrero y, desde mi particular punto de vista, el automovilista tiene toda la razón. ¿Todo derecho propio termina donde inicia el derecho ajeno? Sí.

Ello nos lleva al tercer punto, el del uso de la fuerza pública por parte de la autoridad para dispersar una manifestación que afectaba los derechos de las personas. Fue eso. Nada más. Quizás, sí habría que pedirle a la autoridad afinen la capacitación para la aplicación de los protocolos y que éstos sean respetados.

Y el tercer y último punto, el de la partidización del tema; no se puede esperar mucho de quienes, por un lado, son incapaces de organizarse entre ellos, pero sí descalifican lo que ellos mismos organizaron, aunque lo nieguen. A Morena lo que le sobra a nivel nacional de capacidad política, le falta en Querétaro.

Sin embargo, tampoco podemos permitir que, del otro lado, caigan en la defensa banal que hace el PAN de la acción de la autoridad.

En ambos casos hacen falta argumentos, en ambos casos la reacción es la constante. Una vez más vemos instituciones, en este caso partidistas, que le quedan muy chicas a la ciudadanía queretana. Digo.

Quejas, dudas y comentarios: @Paniagua_Fdo7 

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