Cómo perder dinero fácilmente

Lucía Quiroga

Ya hemos hablado de la importancia de tener salud financiera; de establecer prioridades, administrar adecuadamente los gastos, proteger el patrimonio, un sinfín de recomendaciones que nos ayudan a tener y mantener una buena relación con nuestro dinero.

Pero ahora quisiera ahondar en esos pequeños grandes detalles que a veces pasamos por alto y que provocan fugas de dinero sin darnos cuenta. Y no precisamente me refiero a los gastos hormiga, sino más bien a ciertos descuidos que provocan pérdida de recursos, y que sin duda podemos y debemos evitar.

Si te ha pasado que no registras tus fechas límite de pago porque tienes mucha fe en tu “buena memoria”, no revisas los tickets porque “no deberían estar erróneos”, no conoces los días de corte de tus tarjetas; no tienes claro el monto exacto de comisión por pago tardío de tus créditos, etcétera… vas que vuelas para batir el récord de cómo perder dinero sin poner resistencia.

Es importante que seamos conscientes de cada gasto que hacemos, pero también que pongamos atención real a la manera de llevar nuestras finanzas y eliminar los descuidos que nos cuestan dinero. ¿Te suena alguno?

1.-No revisar tus estados de cuenta: Es importante verificar que los cargos a nuestra tarjeta sean los correctos. Hoy en día la tecnología nos permite acceder al desglose de nuestras transacciones a través de la web o incluso de las apps bancarias. Chequemos monto por monto. El año pasado pude identificar algunos cargos que no reconocía y que en suma no superaban los dos mil pesos. Me acerqué al banco, me devolvieron mi dinero, y obviamente cambié de tarjeta. Desde ese instante utilizo la tarjeta digital para hacer compras en línea, que es la opción que te brinda la institución bancaria para realizar compras en forma segura, y que al tener un número diferente a tu tarjeta física, te ayuda a proteger tu información y evitar fraudes, robo de información o clonación.

2.- No revisar o conservar los tickets: La semana pasada fui al súper y como no pierdo la valiosa costumbre de revisar que me hayan cobrado correctamente, me di cuenta que el cajero marcó por duplicado un producto. Simplemente me dirigí a atención a clientes por la devolución de mi dinero. No te confíes ni regales tus recursos. Conserva los tickets de compra por un periodo de tiempo prudente para cualquier reclamación.

3.- No pagar a tiempo tu tarjeta: No esperes al último día de pago, pueden ocurrir situaciones que eviten que lo hagas, como el sistema caído o que simplemente olvides hacerlo, generando un incumplimiento y tasas de interés por mora.

Recuerda que no cubrir puntualmente tus pagos, aumenta la deuda y puede derivar en un registro negativo en tu historial crediticio. Prueba poniendo alertas que te indiquen cuando hacer el pago correspondiente.

4.- No conocer las fechas de corte o de pago de tus servicios: Esto no sólo aplica para las tarjetas, sino para tus seguros, tus créditos, etcétera, todos los compromisos que tienes. Evita multas o recargos, y mantén un registro actualizado que te permita administrarte para cumplir en tiempo y forma. Incluso ponte un margen de pago por cualquier eventualidad.

 5.- No verificar que haya saldo disponible para cargos domiciliados: Chequen esto, una persona tiene un crédito automotriz, y desde hace dos años paga puntualmente el mismo, ya que está domiciliado. Sin embargo, al realizar una transacción no verificó que quedara el saldo suficiente para el pago y, aunque solo faltaban unos cuantos pesos, la financiera intentó hacer el cargo sin éxito. Nadie pudo detener el cobro de 1,200 pesos por cargo declinado y pago tardío.

6.- Comprar sin comparar: Una amiga quiso asegurar a su hija de dos años, porque no tenía cobertura de salud. Así que emprendió la búsqueda hace un par de semanas para contratar un seguro de gastos médicos mayores, la primera opción tenía un costo de 20 mil pesos. Se pudo haber quedado con esta cobertura, pero decidió ir al menos por tres opciones. Y al término de ello, encontró un esquema similar con una alta suma asegurada, y un deducible adecuado ¡por la tercera parte de ese costo!

Es importante ser más conscientes de lo que hacemos o dejamos de hacer para cuidar nuestro dinero. Si te pasa algo de esto, la clave es identificar y corregir, aprender y poner foco para obtener la vida económica que deseas. 

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